Quizá no sea este el mejor momento para actualizar porque estoy de bajón total, pero me apetece ahora.
Hacía bastante que no me sentía tal mal, tan triste y tan sola.
¿Conocés la sensación de impotencia absoluta, la que suele acompañar al hecho de sentirse abandonada, inútil e insignificante? Pues de esa es de la que hablo.
Hoy he sentido que por mucho que
intente hacer bien las cosas, me acabo llevando las culpas de todo. Ya
he llorado y me he limpiado de todo lo que tenía dentro. Supongo que era
necesario y en algún momento tenía que explotar.
La culpa siempre ha sido mía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario